Hay muchas carreras que se corren en la vida pero sólo una es la más importante

Hay muchas carreras que se corren en la vida pero sólo una es la más importante

1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sà mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.